Son de General Villegas y evitaron ser estafadas viajando hasta Carlos Casares, lo contaron para que nadie caiga en el ardid
Martha, Clara y la hija de una de ellas viajaron hasta Carlos Casares con la intención de ver los sillones y otros muebles que estuvieron a punto de señar para confirmar la compra.
La semana anterior buscando elementos para su emprendimiento, encontraon en las redes sociales una fábrica de sillones y otros muebles similares en la ciudad de Carlos Casares, desde donde ofrecían la producción.
A simple vista el material era de buena calidad y los precios convenientes, sin embargo, una de las compradoreas sugirió realizar un viaje hasta el lugar a fin de ver cómo era realmente la clidad, dado que el moneto a invertir iba a ser importante. La hija de una de ellas que también estaba interesada en comrar para ella, decidió acompañarlas.
La empresa «Tanki Muebles» tiene un prolijo perfil en Instagram y demuestra movimiento, nada que genere sospechas de estafa.
Al llegar a Carlos Casares las tres villeguenses hallaron en la dirección indicada una vivienda en la que no había moradores en ese momento, por lo que consultaron en el barrio, recbiendo como respuesta por parte de una vecina, y visiblemente ofuscada, que se trataba de una mentira; agregando que ellas eran las terceras personas esa semana en busca de una respuesta.
Las villeguenses no cayeron en la trampa dada la decisión, por curiosidad o desconfianza, de viajar los aproximadamente 180 kilómetros que existen entre ambas ciudades.
El detalle que observaron luego de descubrir el ardid fue que el número telefónico mediante el cual habían establecdido contacto, y que figura en el perfil de la «fábrica» tiene característica de Buenos Aires.
Una de ellas le dijo a Distrito Interior que lo comentaba para que la gente esté atenta, no solamente a esta supuesta empresa, sino ante otros casos en los que a pesar de un contacto fluído con los vendedores o dueños, como en este caso, aún con presencia en las redes sociales, se deben agotar todas las instancias para corroborar que efectivamente se está ante algo real y no ser víctima de una estafa.


















