Horas desesperantes vive una familia en Bunge que el lunes puede quedar en la calle (VIDEO)
Patricia Funes y los restantes integrantes de su familia, su madre, sus tres hijos, la nuera y la nieta, que ocupan una vivienda en la calle Emilio V. Bunge, recibieron la orden de desalojo a la que se le daría cumplimiento el lunes por la mañana.
La integrante mayor de este grupo familiar tiene 88 años, la más chica, cinco.
Su situación es tan desesperante como confusa, dado que aparentemente la casa, en la que viven hace 25 años, no tiene titularidad, salvo los datos filiatorios de quien la recibió oportunamente a través del gremio ATILRA, mismo nombre que figura en los impuestos, aunque quien los paga (con los comprobantes en su poder asegura) es Funes, lo que podría dar un respaldo, a la que le suma las mejoras y ampliaciones en el inmueble.
La mujer que acudió a Distrito Interior junto a sus familiares como un último recurso en la búsqueda de asesoramiento para evitar, o detener lo que sería inminente.
Sucede que, a pesar de haber tenido un abogado representante que se desvinculó de ellos el año anterior, un trámite iniciado en 2019 en el Instituto de la Vivienda parece no haber avanzado desde entonces, sin embargo hay una orden de desalojo, lo que vuelve al caso como mínimo confuso.
Días pasados personal de la Municipalidad, mediante el área Desarrollo Social, y luego la presunta intervención de Legales, trató de ponerse al tanto a fin de acompañar, destrabar o ayudar en dar una solución a esta familia que no tiene manera de hacer frente a lo que podría atravesar, pero sobre todo no halla claridad en lo que les están reclamando.
En la nota, Patricia Funes expone su vínculo y el de sus hijos, nieta y madre, con esta vivienda, el proceso legal que enfrenta desde poco después que su ex pareja, según expresó, fuera expulsado del hogar por violencia. Durante el tiempo transcurrido todos estos años, el lugar ha cambiado considerablemente de acuerdo a las necesidad que fueron teniendo.
Corre el reloj y el tiempo se les agota, de allí, un único propósito en exponer su situación: obtener ayuda.

















