Cuando vender autos tiene algo de aventura, los hermanos Carenzo lo volvieron a hacer (VIDEO)
Emanuel Giménez y Natalia Sarauz, flamantes clientes, cumplieron el sueño de subirse a un auto confortable por espacio y tecnología, que, aunque suene como algo ideal, pusieron mucho de ellos para que esta «aventura» comercial tuviera un desenlace convenientes para las partes.
Se trata de la Kia Sorento que había estado por años abandonada en un patio abierto de la localidad de Banderaló, pero su calidad hizo que a pesar de la larga estadía en el mismo lugar sin siquiera haber sido puesta en marcha una vez en ese lapso, al intentarlo, respondiera como lo que es, un vehículo confiable.
Tras la puesta a punto, las revisiones necesarias y una intervención importante en su estética fue puesta a la venta.
En todo momento, como ocurre con la manera de vender, que se ha convertido en un sello d elos hermanos Carenzo, no ocultaron su procedencia, ni sus detalles; aún así, Emanual y Natalia insistieron en su nueva unidad.
Así fue como luego de entregar un vehículo de menor valor y más chico, se subieron, con su lógica que analizada detenidamente tiene sentido, a una unidad que además de otorgarle más confort, les permite cumplir un sueño.
Más allá del aspecto comercial, esta nota refleja que muchas veces, lo que para muchos es un imposible, la realidad muestra todo lo contrario, y que siempre hay una oportunidad para hacer un negocio, y alcanzar una meta.
Esta representa una historia más en el mundo comercial de estos hermanos que en General Villegas instalaron una forma nueva de vender, la que capta voluntades e interesados de diferentes puntos de la región, incluso de inversores del rubro que le han permitido dar un salto de calidad para seguir, como ellos insisten a modo de logo, seguir cumpliéndoles sueños a la gente.

















