Crece la preocupación por la falta de pago a los empleados de Clínica Modelo y el futuro del lugar
El único efector de salud privado de la ciudad, que hasta hace un tiempo contaba aún con la capacidad de internación e intervenciones quirúrgicas, se encuentra nuevamente en una situación crítica, pero a diferencia d elas anteriores, esta parece no tener en el corto plazo una solución, ni una salida que permita un mínimo de esperanza.
Los empleados del lugar llevan dos meses sin percibir sus haberes, y ante la falta de respuesta y desconcierto decidieron salir a los medios.
A la necesidad de percibir los sueldos se suma la posibilidad de la pérdida d ela fuente d trabajo. Actualmente hay unas 20 personas afectadas por la situación.
El Directorio que cambió hace relativamente poco tiempo no ha logrado hasta el momento revertir lo que parece inevitable.
La Municipalidad actualmente alquila un ala de la clínica donde funcionan consultorios externos, lo que hizo presumir en su momento que podría ser un atenuante, pero no resultó.
A la pérdida de las fuentes de trabajo se le suma la incertidumbre por el futuro de la atención de la salud en general, dado que en caso de un cierre el hospital pasaría a ser el único efector de salud, lo que aumentaría considerablemente la demanda, y con ellos las dificultades. Si bien esta situación se viene dando dado que muchas personas perdieron cobertura médica por la pérdida de sus trabajos o la imposibilidad de costearla ante la crisis económica, es preocupante hacia adelante.
De manera explícita y/o pública nadie ha abordado el tema, pero puertas adentro de los ámbitos públicos es un tema que no resulta indiferente.
Acerca de la posible solución para la Clínica Modelo, es que sea adquirida por un grupo empresarial, preferentemente vinculado a la salud. Han existido conversaciones, incluso ofertas, pero las posturas a ambos lados no convenció a las partes y todo quedó en foja cero.
Más allá del sentido de pertenencia que el lugar tiene para la comunidad, la realidad no tiene contemplaciones, y lo cierto es que, de no existir una acción rápida y concreta, para la cual se requiere dinero, la suerte está sellada.





















