General Villegas: niños, amigos y buscavidas, lavan parabrisas con un fin en común
Estos dos amigos tienen 11 y 12 años, hoy iniciaron en sociedad este emprendimiento que lo llevan a cabo luego del horario escolar, son alumnos de la Escuela N° 45.

Yamil y Bayan tomaron una botella de plástico de una conocida gaseosa, le perforaron la tapa y la llenaron de agua con detergente, una escobilla limpiavidrios, un trapo tipo repasador, y pusieron manos a la obra.
El lugar elegido en esta primera jornada del emprendimiento fue la esquina de Avenida Mitre y Brown, el semáforo, frente a la capilla (en construcción) de San Cayetano.
«Cada persona que nos dice que si, es una bendición para nosotros», expresó uno de los entusiasmados niños que tienen un objetivo con lo que logren recaudar: armar un kiosco al que dotarán de variada mercadería y venderán frente a la casa de uno de ellos que vive en las inmediaciones.
Cada vez que la luz roja se enciende se acercan al cordón de la vereda, y ponen en alto el brazo con alguno de los elementos para la tarea en señal de disponibilidad, y aunque amables, la mayoría de las respuestas son negativas, sin embargo no decaen e insisten.
Entre sus comentarios, mencionaron a otros niños que han logrado con esta práctica reunir los pesos necesarios para la compra de un teléfono, botines; incluso uno de ellos, ya lo ha hecho con anterioridad; el próximo paso sería, según manifestaron, irán a otra esquina, más céntrica y de más fácil acceso a los parabrisas.
Entusiastas y voluntariosos que con su actitud progresista dan el ejemplo, dejando al margen las opiniones que pueden no cincidir con niños realizando estas prácticas, tan comunes décadas atrás cuando no había, incluso para los más pequeños, tantas responsabilidades y horarios establecidos, encadenados de una actividad a otra.
Ellos disfrutan y quizá sin saberlo aprenden lo necesario que resulta esforzarse para alcanzar los objetivos.
















