Dos familias, con menores, permanecieron por horas dentro de sus casas de chapa por estar electrificadas
Esta mañana una mujer fue a salir de la vivienda construida de madera y chapas cuando al agarrar la luerta sintió una descarga eléctrica.
Junto a esta vivienda se encuentra la de su hermana, quien vivienda junto a sus hijos menores, por lo que de inmediato le dio aviso de lo ocurrido para que evitara cualquier contacto con la estructura.
Esto sucedió en el barrio Evita, conocido como El Chapparal.
Las personas mencionadas comentaron a Distrito Interior que tras dar aviso a la empresa prestadora del servicio energético intentar por otros canales, no obtuvieron respuesta, hasta que un vecino decidió intervenir, y a pesar del riesgo, logró desactivar la falla.
Las conexiones son clandestinas y en su mayoría precarias, de hecho, en este caso, al facilitarle electricidad a un vecino cercano, éste había dejado cables pelados que al entrar en contacto con un tapial producían la descarga.
La ilegalidad de las instalaciones representan un riesgo serio, hoy demostrado una vez mas, con lo ocurrido. Al encontrarse en esa condición, la vulnerabilidad es absoluta.
El lugar fue reconocido por el Renaper como barrio popular, por lo tanto a partir de ello, acceder Ian sus habitantes a servicios esenciales como la electricidad, que a la vista está no ha llegado a concretarse. Han habido otras acciones, pero no abordan ésta problemática que hoy, ante la lluvia han puesto en riesgo la vida de personas.



















