ESTO PASO EN EL GERIATRICO, carta enviada por un hijo describiendo lo vivido con su madre

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12 Respuestas

  1. Ignacio dice:

    Tenes que dar el nombre del lugar y de los propietarios para que otras personas no sufran lo mismo.

  2. Bubble dice:

    Son unos h d p no pueden hacer semejante atrocidad. Tanto dueños como empleados. No trabajen en un lugar donde no les gusta lo q hacen y lo hacen d mala manera.

  3. roberto dice:

    Buenas tardes, me solidarizo totalmente, no se a cual se refieren me gustaría que digan cual es, ya que nosotros también tenemos a nuestra madre en un geriátrico en Gral. Villegas.-
    Muchas gracias

  4. Jesus dice:

    Los geriátricos son un invento de los últimos tiempos.Los abuelos el mejor lugar que pueden tener es el entorno familiar así se les devuelve algo de lo que dieron.La mayoría hace lo más «fácil», lo más «practico».Siempre se puede de alguna manera y con esfuerzo.
    Esperemos esta señora esté bien con su familia.

  5. Hercule dice:

    Voy hacer un comentario. Este tipo tiene mucha razón. No es la primera vez que pasa esto el geriátrico es de … … Van al salón de … y lo conozco a … Son de esa persona que le interesa la plata, tendría que será el geriátrico porque en realidad , no tiene pasión con los abuelos son una manga de hdp los abuelos hay que cuidado como una criatura para que mierda ponen un geriátrico sino lo van a tender bien. Ojalá se Haga justicia

  6. Mario Sierra dice:

    El geriatrico es Instituto Geriatrico Villegas, el que esta situado frente a la Terminal, cuyos propietarios son Mariana Karina Becerra y Hugo Ramon Jerez, por supuesto que agradezco a Distrito Interior la reserva de cierta informacion, pero mi hermana y yo nos hacemos cargo de la imputacion que estamos haciendo.

  7. Maria Rosa dice:

    Triste, muy triste!!, y ustedes son lo peor, no tienen derecho a publicar y hacer semejante denuncia protegiendo a gente que esta a cargo de ancianos, quien sabe cuántos están en peligro, a quien protegen?

    • Ellos no protegieron a nadie,el dueño del diario online fue quien quitó los nombres.-Los abuelos sufren mucho en los geriátricos,se enferman de tristeza al no tener su entorno familiar,piensen mucho antes de llevar sus padres a esos lugares,primero por el ejemplo que le dan a sus hijos y segundo que los pobres ancianos también hicieron muchos sacrificios para criarlos,merecen otro trato más humano y llenos de amor.-

  8. Miguel dice:

    Es una triste realidad pero son todos los geriatricos iguales, unos mas limpios otros no tanto pero son todos iguales !! Conosco todos los de Villegas y ninguno cumple con el reglamento.. pero si controlamos todos como corresponde y los carramos? No hay lugar para tanto abuelos en los municipales!! Es muy dificil que te acepten en el geriatrico municipal quien maneja el listado de ingreso del mismo ??

  9. maria dice:

    y todo se sigue tapando como siempre!!! no dan nombres ni dirección y la muni?? quien controla a los geriatricos? quien saco los nombres de esta cartas? cuantos responsables sin responsabilidad!!! que pena

  10. Marcelo dice:

    Viajando para Entre Ríos,
    de esto ya hace muchos años,
    me contaron una historia
    que jamás pude olvidar,
    que da vueltas por mi mente,
    que me tiene preocupado,
    y ojalá que en estos versos,
    yo se la pueda contar.

    Me hablaron de un hombre bueno,
    de un señor adinerado,
    empresario de alto rango
    y de mucha honestidad,
    que vivía en cantry privado,
    en casa de varios pisos,
    y se codeaba con gente
    de la alta sociedad.

    Tenía un hijo pequeño,
    que era de nombre Alfredito,
    una mujer linda y buena,
    muy coqueta y muy cordial.
    Vivía con él su padre,
    del cual él había heredado
    buen nombre, buen apellido
    y parte del capital.

    Todo era paz y armonía,
    un ejemplo de familia,
    y hasta los mismos vecinos
    los solían envidiar,
    y en el parque de la casa
    se veía habitualmente
    al abuelo con el nieto,
    dele, jugar y jugar.

    Pero el tiempo que no para,
    y que muestra a las personas,
    mostraron que el hombre bueno
    cambió el modo de pensar,
    y en la mesa de su casa
    comentaba diariamente
    que su padre, entrado en años,
    les empezaba a molestar.

    Que está muy envejecido,
    que anda arrastrando los pieses,
    que a la hora de sentarse
    elige el mejor sillón,
    que hay que cocinarle aparte,
    prepararle los remedios,
    y que cuando llega gente,
    quiere llamar la atención.

    Hay que llevarlo al asilo,
    estará bien atendido,
    la gente que allí trabaja,
    tiene mucha seriedad.
    Alfredito que escuchaba
    pensaba para sus adentros:
    “Me quedaré sin abuelo,
    ¡qué ingrata es la sociedad!”

    Llegó el día de la mudanza,
    y en una chata importada,
    a las pilchas de su padre,
    junto a su mujer cargó,
    pero al revisar las cosas
    por si algo le faltaba,
    se dio cuenta que en la pieza,
    la frazada se olvidó.

    —Alfredito, andá corriendo,
    y traele la frazada,
    que es útil, y necesaria
    para la gente de su edad,
    Y Alfredito, lagrimeando,
    fue a cumplir con el mandado,
    pero en sus pequeñas manos,
    sólo trajo la mitad.

    —Decime ¿por qué rompiste
    la frazada del abuelo?
    ¡A esas cosas en la vida,
    siempre las castiga Dios!,
    —¡No papito! ¡No la he roto!,
    sólo la partí en el medio.
    La otra mitad la he dejado,
    para cuando te lleve a vos…

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